Nuestro avión sale esta noche a las 2 de la madrugada, así que hoy hemos pensado pasar un día tranquilo viendo un par de sitios que nos quedaron pendientes y repetir algunas cosas que nos han gustado mucho y que serán un broche final perfecto a nuestro viaje. Por eso nos hemos levantado tranquilamente por primera vez, hemos hecho las maletas y el check out y nos hemos horrorizado al ver que llevamos 2 o 3 maletas cada uno (todos hemos comprado maletas aquí) así que un taxi normal no puede llevarnos, y muy probablemente dos taxis tampoco porque aquí en el maletero los taxis llevan como media vida a cuestas en plan caracol y cuando abren la puertecita aparecen todo tipo de objetos que hacen que ni de coña tu maleta entre... así que al final hemos llamado a la chica que nos vendió la excursión de la Gran Muralla para que venga Paco a llevarnos al aeropuerto. Él es chino y no sabemos cómo se llama, pero siguiendo con la tradición los bautizamos con nombres españoles y ellos responden tan contentos. En este caso Paco que fue encantador nos va a llevar al aeropuerto esta noche en su super furgo VIP :P ya hemos avisado de que llevamos MUCHO equipaje...
Hemos pasado la mañana paseando por el barrio donde está nuestro hotel, que es una maravilla, de noche tiene mucho encanto y de día muchísimo ambiente y tiendas super chulas en las que no hemos podido dejar de pararnos y hacer unas compras de última hora (té, regalitos, tonterías varias...) y de repente, hemos visto por enésima vez el calamar palmera mirándonos con ojitos desde un puesto de street food. Jose ha dicho por lo bajini "pues yo tengo un poco de hambre", le hemos mirado, hemos mirado al calamar... no sabíamos si probarlo o no, pero sí, teníamos hambre... y al final nos hemos lanzado! Venga ya, que es nuestro último día! Si nos da una indigestión ya no pasa nada! Así que muy contentos hemos pedido un calamar palmera y un cucurucho de cangrejitos de concha blanda para el aperitivo. Y ahí ha empezado el show, no podíamos dejar de hacernos fotos y videos con el ataque del calamar palmera, selfies con el calamar palmera... En fin, los chinos nos miraban alucinados, supongo que será igual que si nosotros vemos en la Gran Vía a unos chinos haciendose selfies simulando que se atacan con una pata de jamón ibérico... ;) Os dejamos testimonio gráfico como siempre. El video se ha perdido porque todavía no sé manejar bien mi Yi Cam pero no pasa nada, he conseguido hacer alguno que otro a última hora que os pondré aquí.
Después del aperitivo hemos seguido paseando en dirección al Templo de los Lamas y el de Confucio, nuestro destino de hoy, pero se nos ha hecho la hora de comer entre tontería y tontería y hemos decidido parar a tomarnos un último hot pot (la olla con caldo picante y caliente en la que vas metiendo ingredientes) antes de ver los templos. Eva ha elegido el local, muy muy chino. Muy chino porque creo que no veían occidentales desde las Olimpiadas de Pekín. El caso es que más o menos nos hemos podido entender con la camarera usando el "Bing traductor" (ya sabéis, Google prohibidísimo en China, allí todo Bing) y hemos conseguido pedirle aceite de chiles y salsa de soja! yuhuuuu!!! Hemos bautizado a esta china como Manoli y Jose se encargaba de llamarla para que nos trajera cosas "Manoliii" y ella venía. Es todo un misterio. El hot pot ha estado bastante flojito porque no picaba nada y los ingredientes eran un poco rarunos: un montón de hojas de jardín, muchas setas, un poco de carne enrollada al estilo hot pot chino y unos tallarines de cristal que nos han dado muchos quebraderos de cabeza para poder comérnoslos. Y el ingrediente estrella, otra prueba de esas de "baaah venga que es el último día!" y en esta ocasión han sido unas bolitas de gambas según la receta secreta de la casa. Tal cual. La receta secreta era una auténtica caca y las bolitas sabían exactamente a eso así que hemos pasado de ellas...
Cuando hemos querido acabar de comer ya casi estaban cerrando los templos así que nos hemos decidido por el de los Lamas que parece ser que es el más bonito y hemos disfrutado un rato del incienso de los templos budistas, de los budas enormes y los collares de flores en una tranquilidad absoluta.
Al salir del templo hemos ido caminando de vuelta hacia nuestro hutong paseando por los callejones de la zona, que no es nada turística y se puede ver a la gente de la ciudad tranquilamente pasando la tarde. Este arco es la entrada a uno de los hutongs o barrios de callejuelas de Pekin:
En el paseo de vuelta hemos pensado dos cosas: que no podíamos irnos sin probar los yogures que beben los chinos a todas horas del día y que venden en absolutamente todos los comercios de la ciudad, y que no podíamos irnos sin bebernos otra cerveza de bacon en Great Leap Breawing. Así que hemos hecho las dos cosas :) primero el yogur, que estaba rico, es un yogur azucarado bastante liquido que ellos tomando clavando una pajita, vamos lo mismo que hacíamos nosotros de pequeños pero en un envase de cristal muy mono tipo botella de leche antigua en pequeñito. De camino a la cervecería molona y como el Hot Pot de hoy ha sido bastante light a Noé y a Jose les ha entrado hambre de nuevo (parecemos unos gordos en este blog....) así que mientras Eva y yo mirábamos cosméticos de Shanghai en una tienda que se llama MODERN LADY (mortal...) ellos se han lanzado a probar una cosa rara que es como un crepe relleno de cosas que por supuesto ni sabían lo que eran ni podían elegir porque todo estaba en chino, pero el caso es que estaban bastante buenas... Ya en la cervecería nos hemos sentado en la terraza a disfrutar del atardecer con unas cervezotas ricas y unas patatas fritas, si, SABOR HOT POT. Y no sé qué le echarán, pero el caso es que saben exactamente a eso, a Hot Pot. Es como si aquí vendieran LAYS FABADA ASTURIANA, o LAYS CACHOPO. Tal cual.
Y por último y como último capricho del viaje, hemos vuelto a cenar a nuestro restaurante favorito del barrio, el de los chinos locos y la comida sichuanesa ultra picante ;) Ha sido divertidísimo porque al llegar, creemos que porque era viernes, estaba A TOPE, pero tanto tanto que estaban dando números para poder cenar, así que cuando la chinorris ha levantado la vista y nos ha visto allí plantificados delante del mostrador a los 4 creo que casi se pone a llorar "dios mío no, estos 4 panolis que no se enteran de nada no por favor!" pero nos ha dado un número, que obviamente no podíamos saber si nos tocaba o no, porque no tenemos ni idea de cómo se dice 85 en chino, así que cada vez que gritaban un número decíamos NOSOTROS! YOO!! YOOO! y le enseñábamos el número con cara de guiris que no se enteran. La china suspiraba y nos decía que no con la cabeza. A la quinta vez de este mismo proceso creo que se ha cansado y nos ha colado, en plan "mira yo no soporto tener a estos 4 idiotas aquí emocionados cada vez que grito un número así que los voy a colar y los escondo por ahí en algún sitio que no molesten y punto". Mientras tanto nosotros nos dedicábamos a mirar los platos que sacaban a ver qué pinta tenían y si nos gustaban les hacíamos una foto, a veces disimuladamente y a veces no, de hecho en algunas ocasiones ibamos al a mesa del interesado y hacíamos foto al plato, tal cual, pero claro es que esa iba a ser nuestra manera de pedir!! Total que ya nos ha mirado y nos ha hecho un gesto, que arriba, al comedor escondido jeje así que hemos subido la escalera y nos ha sentado en una mesita ahí apartada del resto como escondidos y el lío se ha montado al intentar pedir: ha habido un momento de terror en el que Jose casi provoca un paro cardiaco a la china, cuando ella nos ha tendido la libreta para que apuntáramos nosotros lo que queríamos, pero claro, ¿qué quería que apuntásemos? Así que Jose con su par de **** ha escrito POLLO CON CACAHUETES y la china ha empezado a gritar que noooooooo, que noooooooooooo!!! Que no entendían nuestro alfabeto, que tenía que ser en chino! jajajaja casi nos da un parrús. Así que hemos optado por la vía fácil, enseñarle las fotos que habíamos tomado de los platos que queríamos, pero se ve que ella no se sabía los platos por la foto así que ha tenido que llamar al cocinero, que ha salido de la cocina y ha venido, además ha venido otra china y también un chino mayor que supongo que sería su padre o vete tú a saber quién, todos ahí alrededor de la mesa intentando descifrar qué eran las fotos que les enseñábamos:
Al final lo hemos conseguido y hemos cenado todo lo que queríamos: espinacas salteadas, pollo con cacahuetes, noodles picantes con algo que no sabemos lo que es y dumplings, con unas cervezotas enormes, y además de estar delicioso hemos pagado unos 2 euros por persona. Ha sido super divertido y creo que ellos también se lo han pasado bien, al menos el chino padre mayor, que el hombre era un encanto y nos intentaba ayudar todo el rato y nos sonreía con curiosidad mirando a ver si nos comíamos eso tan picante jejeje nos hemos ido con pena pero con muy buen sabor de boca de nuestra última cena en Pekin. Y ya con la tontería era casi la hora acordada con Paco para irnos al aeropuerto así que nos hemos ido pitando al hotel a cambiarnos y ponernos cómodos para las 13 horas de vuelo que nos esperaban :)
Paco nos ha llevado al aeropuerto fenomenal, nos hemos hecho un selfie con él de recuerdo, y hemos facturado nuestro equipaje después de otros 80000 controles de seguridad (en uno de ellos casi no paso y me quedo a vivir en China porque a un chino le parecía que la del pasaporte no era yo. No os lo hemos contado, pero tienen un método para ver si el de la foto es el mismo que tú, porque claro para ellos debemos ser todos iguales, como nos pasa a nosotros con ellos... ponen el pasaporte delante de tu cara y lo apartan super rápido y lo vuelven a colocar y a apartar, a ver si es igual,... un show. Y yo en una de esas se ve que no le he parecido lo suficientemente igual y se lo ha pasado a su colega que menos mal, ha visto el parecido y me han dejado continuar...).
Los vuelos han sido muy tranquilos pero Aeroflot es bastante cutre y los asientos no tienen espacio ni para estirar las piernas, además de que la comida es vómito de dinosaurio, así que hemos llegado a Madrid derrotados y ahora a dormir y a vaciar maletas, que tenemos unas cuantas!
Gracias por leernos en esta nueva pequeña aventura, y gracias a Delia por animarme a escribir de nuevo :)
viernes, 1 de abril de 2016
jueves, 31 de marzo de 2016
Día 6: El Palacio de Verano
Hoy nos hemos puesto el despertador un poco antes con intención de salir pitando a visitar el Palacio de Verano, que está a 800 paradas de metro de distancia, como casi todo en esta ciudad, porque no sé si lo hemos comentado pero el metro es desesperante, es una cuadricula ENORME y a veces solo para recorrer tres estaciones tienes que hacer dos trasbordos, que son eternos, como el de Diego de León o Nuevos Ministerios... así que teníamos por delante una hora de camino hasta allí y muchos planes para el día: visitar el parque y el palacio, ir a Xiaomi a que Jose hiciera unas compritas y luego ir a cambiar un trípode que compramos ayer y que como somos tolis no probamos y no nos sirve para nuestra cámara... Así que desayunamos fuerte y nos lanzamos al metro.
Tal cual estaba previsto, una hora más tarde, llegamos al Palacio de Verano, un parque enorme a las afueras de la ciudad donde los emperadores pasaban los días más calurosos del año y ofrecían unas fiestas de flipar a toda la alta sociedad pekinesa. Es todo artificial, incluido el lago Kunming, que lo hicieron con forma de melocotón porque es la fruta que representa la longevidad en China. Con toda la tierra que sacaron para excavarlo hicieron una colina para resguardar el palacio de las tormentas de arena que barren Pekin de cuando en cuando. Paseamos por todo el complejo y disfrutamos de la Gran Galería, de la colina del Buda Fragante, el barco de mármol y el Palacio en si, luego cogimos un barco que nos llevó de nuevo al otro lado del parque y a la hora de comer estábamos saliendo agotados pero muy contentos, porque el parque es una maravilla, el tiempo ha sido espléndido y el Palacio preciosisisimo! Hemos comido un ramen en una zona que parecía Las Rozas Village, que ha sido correcto sin ser una de las mejores comidas del viaje, pero como no, teníamos que comer sopa!
Y de ahí corriendo a Xiaomi, que Jose ha arrasado entre encargos y compras propias, y nosotros hemos picado con la Yi Action Cam (la Gopro china), que por un muy módico precio tiene una calidad increíble y es un juguete para próximos viajes ;)
Después hemos ido a cambiar nuestro trípode y ahí ha sido el momento "lerdos del día", solo había que quitar un tornillito y así adaptarlo a nuestras cámaras, así que nada, la china nos ha explicado cómo hacerlo y nos hemos ido tan contentos con el mismo trípode... Al menos he aprovechado el paseo para comprar una funda para la cámara y un par de cosillas más y de paso, hemos cenado en aquel primer restaurante en el que comimos que se llamaba algo en chino + CUISINE y por supuesto hemos repetido los dumplings, la sopa hiper picante y alguna cosita más. Nos encanta este sitio, es muy barato y la comida está DELICIOSA! Aunque pica como si no hubiera un mañana y te hace sudar y pasarlo mal, pero es tan adictivo que en el fondo quieres repetir... muy masoquista.
El caso es que ayer vimos en una revista para modernos de un garito en el que estuvimos después de cenar un reportaje sobre un americano que había montado en Pekin un sitio de cervezas artesanas curiosas y que recomendaban mucho así que como hemos acabado pronto de cenar nos hemos ido para allá a probar alguna cerveza DE VERDAD, que en Pekin beben agua con gas y color y lo llaman cerveza... puaj! El sitio molaba un montón, las cervezas estaban deliciosas y los camareros deliciosos, así que todos hemos disfrutado mucho y bebido agusto. Incluso nos hemos comprado unas botellitas para traernos a Madrid. He de decir que yo he descubierto la cerveza con sabor a bacon y me he vuelto una fan total ;)
Y ya de vuelta en el hotel, agotados un dia más, pero satisfechos porque realmente lo estamos pasando genial, Pekin nos está gustando muchísimo, estamos descubriendo sitios increíbles y la comida es MARAVILLOSA, así que con un poco de pena porque mañana es nuestro último día, pero también muy muy cansados porque es una ciudad enorme y no hemos parado!
Tal cual estaba previsto, una hora más tarde, llegamos al Palacio de Verano, un parque enorme a las afueras de la ciudad donde los emperadores pasaban los días más calurosos del año y ofrecían unas fiestas de flipar a toda la alta sociedad pekinesa. Es todo artificial, incluido el lago Kunming, que lo hicieron con forma de melocotón porque es la fruta que representa la longevidad en China. Con toda la tierra que sacaron para excavarlo hicieron una colina para resguardar el palacio de las tormentas de arena que barren Pekin de cuando en cuando. Paseamos por todo el complejo y disfrutamos de la Gran Galería, de la colina del Buda Fragante, el barco de mármol y el Palacio en si, luego cogimos un barco que nos llevó de nuevo al otro lado del parque y a la hora de comer estábamos saliendo agotados pero muy contentos, porque el parque es una maravilla, el tiempo ha sido espléndido y el Palacio preciosisisimo! Hemos comido un ramen en una zona que parecía Las Rozas Village, que ha sido correcto sin ser una de las mejores comidas del viaje, pero como no, teníamos que comer sopa!
Y de ahí corriendo a Xiaomi, que Jose ha arrasado entre encargos y compras propias, y nosotros hemos picado con la Yi Action Cam (la Gopro china), que por un muy módico precio tiene una calidad increíble y es un juguete para próximos viajes ;)
Después hemos ido a cambiar nuestro trípode y ahí ha sido el momento "lerdos del día", solo había que quitar un tornillito y así adaptarlo a nuestras cámaras, así que nada, la china nos ha explicado cómo hacerlo y nos hemos ido tan contentos con el mismo trípode... Al menos he aprovechado el paseo para comprar una funda para la cámara y un par de cosillas más y de paso, hemos cenado en aquel primer restaurante en el que comimos que se llamaba algo en chino + CUISINE y por supuesto hemos repetido los dumplings, la sopa hiper picante y alguna cosita más. Nos encanta este sitio, es muy barato y la comida está DELICIOSA! Aunque pica como si no hubiera un mañana y te hace sudar y pasarlo mal, pero es tan adictivo que en el fondo quieres repetir... muy masoquista.
El caso es que ayer vimos en una revista para modernos de un garito en el que estuvimos después de cenar un reportaje sobre un americano que había montado en Pekin un sitio de cervezas artesanas curiosas y que recomendaban mucho así que como hemos acabado pronto de cenar nos hemos ido para allá a probar alguna cerveza DE VERDAD, que en Pekin beben agua con gas y color y lo llaman cerveza... puaj! El sitio molaba un montón, las cervezas estaban deliciosas y los camareros deliciosos, así que todos hemos disfrutado mucho y bebido agusto. Incluso nos hemos comprado unas botellitas para traernos a Madrid. He de decir que yo he descubierto la cerveza con sabor a bacon y me he vuelto una fan total ;)
Y ya de vuelta en el hotel, agotados un dia más, pero satisfechos porque realmente lo estamos pasando genial, Pekin nos está gustando muchísimo, estamos descubriendo sitios increíbles y la comida es MARAVILLOSA, así que con un poco de pena porque mañana es nuestro último día, pero también muy muy cansados porque es una ciudad enorme y no hemos parado!
Día 5: La cocina de Sichuan (23/03/2016)
Menudo madrugón nos hemos pegado :O Con la legaña pegada y
unos dumplings y arroz 3 delicias en el cuerpo nos hemos ido pitando a nuestra
clase de cocina sichuanesa. Hemos
empezado a las 9 con una visita a un mercado, donde nos han contado un montón
de cosas de las costumbres chinas a la hora de hacer la compra, hemos podido
ver un poco mas de la vida diaria de los pekineses, lo que comen, cómo lo
compran, los precios que manejan… la
verdad es que ha sido toda una experiencia. Hemos comprado pimienta de Sichuan
y un “dragon fruit” para que Jose y Eva pudieran probarlo. Hemos olido y probado
unos cuantos vegetales curiosos, como esas barras enormes y verdes que han resultado ser troncos de lechugas (deben ser super lechugas porque yo no he visto un tronco así jamás...), hemos descubierto que hay huevos azules en China, y lo que es
peor, POLLOS NEGROS. La explicación ha sido que igual que las personas tenemos
diferente color de piel que los pollos también, pero no se, yo no me lo creo la
verdad. Os dejamos foto para que valoréis, pero da mucho mucho yuyu… es que era
negro negro! Los pescados los venden
vivos, están en piscinas y tu eliges el que quieres y te lo matan allí mismo,
no se si me parece un poco guarro o por el contrario el colmo de la frescura… pero
la experiencia nos ha encantado!
Aquí los troncos de lechuga XXL:
Atención al pollo negro, INSUPERABLE:
De ahí hemos ido al hutong a dar la clase de cocina, nuestro profe era un chinorris que hablaba ingles como si pones a Carmen de Mairena a hablar sueco. Yo por mas que le miraba era incapaz de descifrar las cosas que decía. Entendía palabras sueltas que mas o menos he conseguido cohesionar para dar sentido a las frases, pero ha sido bastante chungo. El grupo éramos 6 norteamericanos, 2 japos y nosotros, las japos no se pispaban de nada, y los americanos pues como yo cuando oigo hablar español a un gaditano, que mas o menos, pero flipando también. El caso que la clase muy interesante, hemos aprendido a cortar hiper fino y rápido como en Masterchef con unos cuchillos chinos que parecían de la peli de Psicosis, hemos metido caña a saco a un wok de hierro, y en total hemos aprendido a preparar 3 platos (ensalada de pollo picante, DELICIOSA, salteado de cerdo con verduras, rico pero sin mas, y noodles picantes, ricos también pero sin morir de gusto) y luego un acompañamiento (espinacas con chiles, muy muy ricas) y un aceite casero de chiles que me ha requeteencantado y que hare en cuanto llegue a Madrid para aliñar todos mis platillos J hemos de decir que nos ha decepcionado un poco la comida porque pensábamos que seria súper picante y sabrosa y no lo era. Noé opina que quizás han occidentalizado un poco los sabores para que la gente que va a las clases no flipe, pero a mi me ha faltado picante, ya que dicen que la cocina sichuanesa es de las mas picantes de China y efectivamente ayer cenando en un restaurante de este tipo de cocina echábamos fuego por la boca… aun así la clase ha estado fenomenal y hemos disfrutado mucho de conocer a gente y aprender a preparar platos nuevos (y a usar nuevos ingredientes).
Atención al pollo negro, INSUPERABLE:
De ahí hemos ido al hutong a dar la clase de cocina, nuestro profe era un chinorris que hablaba ingles como si pones a Carmen de Mairena a hablar sueco. Yo por mas que le miraba era incapaz de descifrar las cosas que decía. Entendía palabras sueltas que mas o menos he conseguido cohesionar para dar sentido a las frases, pero ha sido bastante chungo. El grupo éramos 6 norteamericanos, 2 japos y nosotros, las japos no se pispaban de nada, y los americanos pues como yo cuando oigo hablar español a un gaditano, que mas o menos, pero flipando también. El caso que la clase muy interesante, hemos aprendido a cortar hiper fino y rápido como en Masterchef con unos cuchillos chinos que parecían de la peli de Psicosis, hemos metido caña a saco a un wok de hierro, y en total hemos aprendido a preparar 3 platos (ensalada de pollo picante, DELICIOSA, salteado de cerdo con verduras, rico pero sin mas, y noodles picantes, ricos también pero sin morir de gusto) y luego un acompañamiento (espinacas con chiles, muy muy ricas) y un aceite casero de chiles que me ha requeteencantado y que hare en cuanto llegue a Madrid para aliñar todos mis platillos J hemos de decir que nos ha decepcionado un poco la comida porque pensábamos que seria súper picante y sabrosa y no lo era. Noé opina que quizás han occidentalizado un poco los sabores para que la gente que va a las clases no flipe, pero a mi me ha faltado picante, ya que dicen que la cocina sichuanesa es de las mas picantes de China y efectivamente ayer cenando en un restaurante de este tipo de cocina echábamos fuego por la boca… aun así la clase ha estado fenomenal y hemos disfrutado mucho de conocer a gente y aprender a preparar platos nuevos (y a usar nuevos ingredientes).
La anécdota divertida es que queríamos llevarnos un cuchillo
como el que hemos usado para cortar todo, que lo vendían allí mismo y salía
tirado de precio (un cuchillo de buenísima calidad) y de repente a punto de
comprarlo a Noé se le ha ocurrido pensar en que iba a pasar cuando nos pasaran
el control del Metro (no se si lo hemos comentado pero para entrar al metro en
todas las estaciones hay controles de seguridad donde te pasan la mochila y
bolsos por escáner y te cachean) y le hemos preguntado al profe, que ha puesto
cara de susto y nos ha dicho que no que no, que no podemos meter un cuchillo en
el metro! Total que si quieres comprar un cuchillo tiene que ser al lado de tu
casa o ir en taxi, porque no puedes acceder al metro con el… en fin. Los
cuchillos se nos resisten en todos los viajes!! L
Acabada la clase y con la barriguita llena nos hemos ido al
Mercado de las Perlas, un sitio donde venden toda clase de cosas y donde hemos
arrasado, sin tener en cuenta que apenas llevábamos dinero así que hemos tenido
que dejar el resto de compras para mañana, que volveremos. Yo he comprado una
funda para mi cámara réflex que es la bomba y un trípode súper chachi, por 10
euros las dos cosas. Un palo para la GoPro por 4 euros y Noé una maleta
Samsonite de las hiper light de aluminio no sé qué por 30 euros (tamaño grande,
no de cabina). Pensareis que cómo puede
ser que se nos haya acabado el dinero tan pronto si no hemos gastado apenas
nada, pero es que habíamos pagado la clase de cocina y con la m***** de los yuanes yo no calculo bien, meto 1.000
yuanes y me creo que llevo encima dinero como para comprarme una isla pero no,
es una gran KK de dinero y así nos ha pasado…. Peeeeero no problem! Mañana más
y mejor. Hemos regateado como auténticos chinos profesionales y en algunos
sitios lo hemos hecho tan bien que han fingido llorar, han gritado, se han
enfadado indignadísimos… pero hemos aguantado el tipo y Noé ha negociado en
plan “EL PACIFICADOR” y ha conseguido
precios inigualables (ha habido un momento en que he temido por la vida de mi
hermana y de la china con la que estaba regateando, que estaban ahí a grito
pelado y la china a punto de hacerse el Hara-Kiri, pero Noé le ha dicho a la
china en un tono autoritario que no admitía replica: “por favor mantén la calma
y vamos a hablarlo” y ella se ha quedado ojiplatica y se ha rendido a la
hombría de los machos del norte de España. Ha sido tremendo, regatear me cabrea
y me agota pero también me divierte…. Es como el picante, me hace llorar y
sudar pero me encanta… contrastes J
Nuestra cena hoy ha sido de descubrimiento de picoteo chino,
pues hemos descubierto una especie de mercado con puestecitos donde te
preparaban cosas pero en plan pijo molón, como el Mercado de San Miguel o algo así,
y hemos probado los cangrejos de concha blanda fritos (muy ricos!!), una
especie de crepe-tortilla con un sabor muy raro pero que nos ha gustado
bastante, unas brochetas de buey picante muy ricas y unos buns (como bollitos
al vapor rellenos de carne picada y especias) que estaban bastante bien. Todo
muy barato y bueno para estar en una zona hiper turística… y lo mejor! El descubrimiento
del postre… CHURROS CHINOS!! Aquí lo están petando con un invento que
pensábamos que iba a ser una guarreria y resulta que nos ha encantado, que son
unos churros iguales a los nuestros, que te los ponen en un cono de papel y
sobre ellos ponen helado de nata como el del McDonalds y chocolate fundido (si, igualito a un Sundae
del McDonalds encima de los churros). Pues oye, que están buenísimos! Tanto que
ya estamos pensando en exportar la idea a España!
Y después de esto nos hemos tomado una copita (un Mao-jito) en un barecillo súper hipster que hay al lado de nuestro hotel, donde los camareros son chinos modernos y hacen cocteles muy guays y cerveza casera de jengibre. Aquí ha vuelto a repetirse el episodio del agua caliente: al llegar y sentarnos nos han puesto un vaso con agua caliente a cada uno, pero sin té y sin nada dentro, sólo el agua caliente. Ya no podíamos mas de la intriga y como hemos visto que el camarero hablaba ingles le hemos preguntado para que ponían eso!! Nos ha contado que es porque así entras en calor y además el agua al estar hervida no tiene gérmenes y antes que no había agua embotellada pues evitaban ponerse malos del estomago… curioso. Allí todo dios se bebía el agua caliente repugnante ese, que cosas…. Un misterio mas que hemos resuelto! J
Y después de esto nos hemos tomado una copita (un Mao-jito) en un barecillo súper hipster que hay al lado de nuestro hotel, donde los camareros son chinos modernos y hacen cocteles muy guays y cerveza casera de jengibre. Aquí ha vuelto a repetirse el episodio del agua caliente: al llegar y sentarnos nos han puesto un vaso con agua caliente a cada uno, pero sin té y sin nada dentro, sólo el agua caliente. Ya no podíamos mas de la intriga y como hemos visto que el camarero hablaba ingles le hemos preguntado para que ponían eso!! Nos ha contado que es porque así entras en calor y además el agua al estar hervida no tiene gérmenes y antes que no había agua embotellada pues evitaban ponerse malos del estomago… curioso. Allí todo dios se bebía el agua caliente repugnante ese, que cosas…. Un misterio mas que hemos resuelto! J
Y ahora a descansar que mañana toca pateada máxima en el
Palacio de Verano! J
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