Hoy ha amanecido el típico día pekinés con el cielo
encapotado y, suponemos, contaminado. Hacía mas fresquito y hemos sacado los
abrigos para pasar el día en la Plaza de Tiananmen, la Ciudad Prohibida y
Qianmen Street con sus hutongs. Como siempre, hemos empezado el día comiendo
gyozas, arroz y rollitos de primavera en el desayuno del hotel y luego nos
hemos lanzado al trafico de Pekín para coger un taxi. Es curioso, un taxi que
te cruce media ciudad en mitad de un atasco cuesta menos que un café en
Starbucks…
Al llegar, lo primero que nos ha llamado la atención es que
para poder acceder a la plaza antes tienes que pasar unos controles de
seguridad donde te cachean y metes el bolso o mochila por un escáner tipo
aeropuerto. A los occidentales nos ignoraban bastante pero a los chinos les
comprobaban hasta el DNI para poder pasar…
La plaza es brutal, tan grande que no puedo compararla con ninguna otra
plaza que haya conocido, y rodeada de edificios gigantes muy al estilo
comunista. Los chinos hacen colas de horas y horas para poder ver la tumba de
Mao, donde lo tienen embalsamado y que, como pone en nuestra guía, a veces no
es posible verle porque están haciendo “trabajos de mantenimiento’… puaj.
Es curioso porque en esta plaza se ve gente totalmente
diferente a la que nos hemos encontrado hasta ahora en cualquier otro punto de
la ciudad o en la muralla china, se nota que es gente de pueblos/ciudades que
vienen específicamente a ver a Mao, por la ropa que llevan, por sus rasgos,
muchos son suuuuuper mayores, como si trajeran a sus abuelillos a ver a Mao
antes de que sea “demasiado tarde”. Suelen hacer el tour Tumba de Mao/Ciudad
Prohibida.
Quizás por eso este sea el
único sitio donde hemos visto gente escupir a la típica manera china, o
sorprenderse con nosotros. Este punto ha sido divertidísimo, hacían cola para
hacerse fotos con nosotros, sobre todo con Jose, que es un latin lover y las
chinas se pegaban por salir con el en la foto. De hecho ha habido una que nos
ha timado claramente, quería hacerse la foto con Jose y nosotros hemos creído
que quería con todos, pero no, le ha dicho a su madre que mejor en vertical y
yo he notado que, por el ángulo del móvil, no salíamos ninguno, de hecho en la
foto seguro que solo salían ella y Jose. Por un momento me he agobiado un poco
porque era demasiado, todos querían fotos y me daba como mala espina… pero no,
simplemente les hacíamos gracia supongo...
Cuando hemos conseguido librarnos de los chinos fanáticos
hemos ido a visitar la Ciudad Prohibida, que es ESPECTACULAR. Es absolutamente
grandiosa, y cumple perfectamente su objetivo: intimidar al visitante y dejar
clarísimo el poder imperial. De hecho el emperador era una especie de semidiós
que jamás salía de allí. La parte dedicada a actos políticos, ejecuciones,
ofrendas, juicios, etc. es enorme, impactante, sobria y a la vez intimidante.
En cambio la parte “privada” donde vivía la emperatriz (madre del emperador),
las concubinas y el propio emperador, es mucho mas cálida, decorada y con
jardines intimistas, con pozos, pinturas, rincones acogedores… un contraste muy marcado. La simbología china es todo un mundo, desde el color de las tejas
hasta el numero de animalitos que decoran los tejados significan algo, así que
para no perdernos nada hemos cogido una audio guía y hemos disfrutado mucho de
la visita. Eso si, hemos dedicado a ello 3 horas y no lo hemos visitado todo….
Al salir hemos sufrido el primer timo del viaje: hordas de
chinos con carteles de ricksaw se acercaban a nosotros para llevarnos a nuestro
destino, y no queríamos un ricksaw, queríamos un taxi, que sale baratísimo y
cabemos los 4. Pues no. Allí por pelotas tienes que coger el maldito ricksaw
chino porque están compinchados con los taxistas y estos últimos no te cogen
aunque vayan vacíos, así que o coges uno o andas 3,5 km a pie hasta el metro
mas cercano. Y hemos sufrido timo porque ya hartos hemos accedido a montar en
uno y le hemos dicho que queríamos ir a Qianmen Street, y nos ha dicho que si
que si, que nos llevaba. Total que de repente nos dice que ya hemos llegado,
que solo hay que girar la esquina, que no puede seguir porque hay un control
policial o no se que. Le hemos pagado y…
al girar la esquina nos hemos dado cuenta de que estábamos a casi 2 km
de Qianmen. Obviamente nos había timado, así que otra vez a pasar los controles
para atravesar Tiananmen Square, otra vez a sortear chinos empeñados en tener
una foto con nosotros,
otra vez a
esquivar lapos voladores….

Pero nuestro destino estaba claro, el restaurante
mas famoso de pato laqueado de Pekín, el que viene en todas las guías y
recomiendan en todos los sitios! Así que para allá que hemos ido muy
convencidos. Cuando hemos llegado eran las 15:30h y vemos que el horario es,
atención, comidas de 11.00 a 13.30 y cenas de 16.30 a 20.30h así que íbamos a
hacer… pues esperar porque haber ido hasta allí y quedarnos sin comer el famoso
pato… hemos dado un minipaseito por los alrededores y luego hemos hecho cola
porque se forman unos líos increíbles para entrar a restaurante. A las 16.30h
salen a repartir números y luego van llamando. Y eso es la bomba, es el Ritz pekinés,
yo creo que los provincianos que vienen a ver a Mao aprovechan para ahorrar e
ir a comer pato allí, porque había gente de todo tipo, desde familias que se
notaba que no habían estado en un sitio así en su vida hasta gente elegante que
iba con pajarita, y de 150 comensales, 6 occidentales… El salón es lo mas
casposo del mundo, es como un salón de boda de los años 80 en España, con
brillos, dorados, espejos y camareros súper bien arreglados. Hemos pedido por
supuesto el MENU PATO, que consistía en el típico pato a la pekinesa, viene un
señor con un pato y te lo corta delante de ti, te traen crepes para hacerte
crepes de pato con cebolleta china y salsa hoisin, y luego la sopita de pato.
El 90% de las mesas pedían llevarse las sobras del pato porque realmente lo que
te cortan son las pechugas, y los chinos se lo llevaban TODO metido en una
bolsa de plástico. Aquí tampoco hablaban mucho ingles ni nada que no fuera
chino así que hemos pedido para beber dos cervezas y agua y han venido y nos
han traído dos botellas de cerveza y una tetera con agua hirviendo y unas
tacitas. No sabemos si ese es el agua que habíamos pedido o es que teníamos que
hacer algo con ella, pero bueno, la hemos dejado tal cual porque
hemos sido incapaces de descifrar el enigma. Nos hemos reido un montón porque Jose llamaba al camarero que nos atendía PEDRO, y era tal cual, necesitábamos algo y Jose decía "PEDROOO!" y él se daba la vuelta y venía a la mesa... de coña. Supongo que habrá supuesto que Pedro significa OIGA o algo así.... Qué majo Pedro! Nos ha atendido genial ;)
Al final hemos salido por 50 euros los 4. Es un precio bastante alto para ser
China, así que normal que los chinos vengan a celebrar una gran ocasión. Además
aunque para nosotros sea casposo y anticuado para ellos es el colmo del refinamiento
y la elegancia.
He de decir que el pato estaba muy bueno pero tampoco para
morirnos de gusto. De hecho de lo que he probado hasta ahora es lo que mas me
ha decepcionado, quizás porque esperaba mucho mas y era un pato mas bien normal
y corriente. En la Prospe hay un restaurante chino que lo prepara mejor :P
Después de comer hemos aprovechado para visitar los
alrededores de Qianmen Street, que son hutongs típicos llenos de comercios
chinos auténticos. Hemos comprado nuestros adorados longan, las frutas OJO DE
DRAGON que comíamos en Tailandia y que también venden aquí, nos hemos reído a
carcajadas con los sex shop caseros chinos, y también he pasado un poco de repelús
en algunas calles… pero al final lo hemos disfrutado mucho y hemos conocido una
parte muy curiosa de la ciudad.
A ultima hora hemos ido al hotel a descansar un mini ratito
y se nos ha ocurrido preguntar a la recepcionista si podía recomendarnos algún
sitio para cenar por la zona. Ha puesto cara de autentico pánico, ha señalado
la calle y ha dicho “a la derecha”. Noé la ha mirado como diciendo “vale, a la
derecha, y que?” ella seguía con cara de pánico y finalmente Noé ha vuelto a
decirle “vale, a la derecha, pero donde? Algún sitio en concreto?” y la chica
ha cogido y nos ha escrito una retaila de letras chinas en un papel. Hemos
salido con cara de póker del hotel, hemos ido a la derecha y pensando cómo
íbamos a saber que sitio era, total que después de caminar 5 minutos y ya
desanimados Jose ha visto una peluquería barbería y ha decidido entrar a
preguntar y les ha enseñado el papel, nosotros mirábamos desde fuera divertidos
pensando que iba a ser misión imposible pero si, conocían el sitio y nos han
dicho que estaba como a 5 locales mas allá así que nos hemos ido tan contentos.
Y si, lo hemos encontrado!! Comparando letras hemos llegado a la conclusión de
que era ese. El sitio tremendo. No tenia mal aspecto y había mucha gente, pero
TODO EN CHINO, nadie hablaba ni siquiera mínimamente inglés, la carta solo
estaba en chino… en fin. No sabíamos que hacer, así que hemos decidido pedir a
dedo señalando cosas de las mesas de alrededor que tenían buena pinta, así que
entre risas y caras de alucine hemos conseguido pedir unos dumplings, unos
noodles y algo que no teníamos ni idea de lo que era pero los de la mesa de al
lado nos han dicho que lo pidiéramos que estaba muy bueno (todo esto con
señas). El restaurante era de cocina sichuanesa, que pica como si no hubiera un
mañana y lleva ajo y chiles a toneladas, pero todo estaba buenísimo y hemos
comido como bestias por 3 euros cada
uno. Nos hemos reído muchísimo y todo el mundo nos miraba alucinado, de
hecho creo que pensaban que no íbamos a poder comérnoslo ni de coña y cuando
han visto que nos lo hemos jalado todo no se lo podían creer. Seguro que
incluso habían hecho apuestas… La verdad es que estamos disfrutando muchísimo
de la comida, cada día probamos algo diferente y todo esta buenísimo. La ciudad
me esta gustando mucho, es todo muy muy bonito y lleno de contrastes, y sobre
todo, muy divertido!
Mañana nos espera un día tremendo, con una visita a un
mercado y una clase de cocina, así que seguro que lo disfrutaremos muchísimo
Ahora vamos a dormir que los días aquí son muy intensos y
estamos andando una media de 15 – 20 km diarios así que estamos mueeeeertos!