Hoy ha sido un día estupendo!! La verdad es que China nos
está encantando, y los dos días que llevamos aquí están siendo perfectos J
Hemos desayunado fuerte y hemos hecho acopio de provisiones
en un cutre colmado de nuestro hutong, donde tenían Snickers y Lay’s, mientras
esperábamos a que llegara el taxi VIP, que sorprendentemente ha resultado ser
VIP de verdad, y nuestro taxista un chinorris super majo que hablaba inglés fenomenal y
que ha sido encantador con nosotros. Hemos tardado una horita y poco en llegar
al tramo de Mutianyu, el elegido para recorrer, un poquito mas alejado de Pekín
que Badaling pero con muchos menos turistas y mas encanto, además teníamos el
aliciente de que la bajada de la muralla se hacia por un super tobogán gigante,
y eso no queríamos perdérnoslo! El caso es que nuestro taxista nos ha
conseguido las entradas, hemos subido en un minibús hasta la base de la montañita
y de ahí para arriba en un telesilla del terror en el que llevábamos los pies
colgando y con el que hemos subido muchísimos metros. La verdad es que entre hacernos unas fotos y
flipar con el súper tobogán que nos esperaba a la bajada se me ha hecho el
trayecto corto J una vez arriba hemos elegido el tramo mas
empinado pero que ya suponíamos que tendría mejores vistas, y así ha sido,
hemos subido escalones como si no hubiera un mañana pero a cambio hemos podido
disfrutar de unas vistas impresionantes de toda esa sección de la muralla. Después
de tres horas y 300.000 fotos nos hemos tirado por el tobogán para bajar de la
montaña, es un tobogán enoooooorme y larguiiiiisimo, en el que te
deslizas con una especie de patinete que, para nuestra tranquilidad, tiene una
palanca con un freno por si se embala demasiado :P la verdad es que ha sido
brutal, hemos disfrutado muchísimo el paseo en tobogán y sobre todo es una
manera rápida y muy muy divertida de bajar de la Gran Muralla!
Medio caninos hemos emprendido vuelta a Pekín y hemos
llegado a la hora de la merienda, pero ello no nos ha frenado para apretarnos
un Hot Pot caliente y picante que nos ha dejado felices y sonrosados, por un módico
precio de 3 euros por persona!
Después de esto ya habíamos recuperado fuerzas para pasear
por la famosísima calle de Jiangilung o como se diga, llena de neones,
pantallas, luces, carteles, centros comerciales… y de repente Eva se ha metido
en una especie de tienda de souvernis chinos y hemos aparecido en un barrio
chino total, lleno de farolillos, tiendas de recuerdos, Street food,
espectáculo de drag Queens, etc. Ha sido tremendo, ese barrio es la bomba,
llenísimo de gente y de tiendas y puestos curiosos, donde nos hemos
reencontrado con nuestro amigo el calamar palmera, con las brochetas de
escorpiones y saltamontes y con otras mil cosas con una pinta repugnante que no
nos hemos atrevido a probar. Lo que si hemos probado han sido las brochetas de
buey y pollo (ambos sabían exactamente igual, lo que nos hace sospechar que en
realidad era perro…), que estaban muy buenas y un poquito picantonas.
Y cuando nuestros cuerpos no daban mas de si hemos regresado
a nuestro hutong molón y nos hemos tomado unos cocteles en un barecillo con
música en directo muy guay. Los cocteles estaban asquerosos pero la música nos
ha gustado mucho, tanto que Jose vive obsesionado con encontrar el CD del cantante chino que ameniza las veladas :p






















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