miércoles, 26 de agosto de 2015

Día 15: Atrapados (y encantados) en Koh Phangan

Hoy ha sido un día perfecto. Y empiezo por decir esto porque ayer al llegar a esta isla me dio bastante bajón al ver el percal: habíamos leído que era una isla genial fuera de la Full Moon Party (evento choni/cani máximo que se celebra una vez al mes coincidiendo con la luna llena) pero al llegar vimos bastante chonismo con tiendas de souvenirs feos, alquileres de motos y excursiones para guiris. Por suerte nuestro hotel es una maravilla con unas cabañas frente a una playa paradisíaca y un restaurante estupendo así que Noé me animó y me dijo que hoy sería un día genial y tengo que decir que aunque refunfuñé un poco,  tenía mucha razón.  Lo hemos pasado genial y hemos disfrutado muchísimo,  aunque la isla es "complicada".

Aquí si no alquilas una moto no puedes hacer NADA ni moverte por la isla sin arruinarte porque los taxis son prohibitivos y no hay transporte público tipo autobús. Alquilar una moto es baratísimo pero muy peligroso.  De nuevo vemos a muchísima gente vendada/escayolada y aquí se conoce a esto como el "tatuaje de Koh Phangan", casi todo el mundo se va con uno. Y pasamos bastante. Alquilar un coche es casi imposible y te piden que dejes el pasaporte como "fianza", cosa que nos negamos porque parece que luego hay bastantes problemas con el tema. Y la otra opción era coger la típica excursión para guiris de barquito con vuelta a la isla + snorkel + comida a bordo.  Pero entre que no nos gustaba nada la idea de pasar el día con un montón de guiris y que ayer hizo reguleras y el mar estaba super agitado y no nos aseguraban que saliera el barco, en cuyo caso NO TE DEVUELVEN EL DINERO, te recolocan en otra excursión que se pueda hacer en autocar por la isla y te llevan a ver unos monos y unos pobres elefantes de esos que luego rescatan los chicos de Elephants World porque están hechos polvo, al final decidimos pasar de eso también y gastarnos el dinero en darnos un homenaje de despedida.

Así que hoy nos hemos levantado sin prisa, hemos desayunado viendo el mar turquesa típico de estas islas y después hemos ido a ver la famosa playa de Haad Rin, donde se celebra la Full Moon Party, que nos queda  a 10 minutos caminando desde el hotel, y cuál ha sido nuestra sorpresa al descubrir que es una auténtica playa paradisíaca de postal, con una finísima arena blanca, un agua cristalina turquesa y palmeras enmarcandola. Insuperable!  Nos hemos bañado hasta quedarnos arrugados,  hemos hecho la croqueta en la orilla para exfoliarnos la piel y hemos paseado. Tan contentos estábamos que se nos ha olvidado ponernos protección solar así que hemos vuelto como conguitos quemados al hotel. No sin antes comernos un pad thai super rico para dormir la siesta con la tripa llena.

Por la tarde hemos paseado por la orilla del mar hasta un pequeño embarcadero que queda cerca del hotel y nos hemos sentado a mirar los peces, es increíble, el mar estaba totalmente en calma y habían salido muchísimos peces de colores entre las rocas y plantas, era como mirar un acuario! Nos hemos pasado un buen rato observando los peces e intentando que se reflejara en una foto lo bonito que era verlo en vivo, pero claro, ni de lejos! Aquí hay un montón de peces de colores, de rayitas, flúor, con aletas de colores, como peces espada pequeños, anémonas, pepinos de mar y muchísimos cangrejitos.

Después de la sesión de acuario ha llegado el momento de darnos el homenaje del día con un super masaje thai con aceite de coco hiper nutritivo para nuestra piel quemada por el sol. El hotel tiene un pequeño spa que es una delicia con unas vistas al mar suuuper relajantes y nos han dado un masaje de locura por un precio que en España sonaría a risa. Y eso que somos conscientes de que nos han cobrado un poco más de lo normal por ser en el hotel y en plan chachi con el aceite de coco (típico de las islas).... maravilloso! Además nos han puesto una ropa interior de usar y tirar tipo tanga brasileño que a Noé le ha encantado y se ha llevado de recuerdo ;)

Al acabar el masaje hemos ido directamente a cenar y ahora escribimos esto sentados frente al mar, escuchando las olas y con muchiiiiisima pena por dejar las islas, aunque con muchas ganas de volver a Bangkok y hacer unas cuantas cosas que dejamos pendientes en la última escala en la ciudad.

Estos días han sido un sueño, vacaciones totales después de días de turismo en ocasiones agotador (en Camboya por ejemplo,  por el calor) y aunque nos vamos  con pena por no haber podido hacer todo lo que nos habría gustado   (como recorrer las islas enteras y descubrir cada playa) nos vemos contentos porque al final ha hecho muy bueno y hemos podido disfrutar de estas playas tan bonitas y del mar turquesa.

Además,  así tenemos excusa para volver!!!! ;)



No hay comentarios:

Publicar un comentario