Décimo día de nuestras vacaciones, están siendo tan intensas que parece que llevamos fuera de casa mucho más tiempo! Hoy dejamos Camboya para volver a Tailandia. Volamos a las 15.30 y cuando lleguemos a Bangkok cogeremos un autobús nocturno que nos dejará mañana a primera hora en Chumphon, desde donde un ferry nos llevará a Koh Tao. Esta vez si, cuando vimos "autobús VIP" pedimos ver fotos para asegurarnos de no pasar 8 horas en una ratonera como en experiencias anteriores. Ya veremos... a ver si aquí nos dan las bebidas VIP que dice Noé.. ;)
Por ahora estamos disfrutando de nuestras últimas horas en Camboya dándonos un baño en la preciosa piscina del hotel. Nos hemos levantado tarde y hemos desayunado fenomenal así que estamos en un estado de relax total, maravilloso!
Estamos aprovechando para ordenar todas nuestras ideas y pensamientos sobre Camboya y recordar cosas que nos han llamado la atención y que no hemos escrito.
Empezaremos por el tráfico, que es brutal, aquí se mezclan 2000 motos, con 800 tuktuks con señoras con sus vacas, con niños en bicicleta, camiones, autocares de turistas, perros.... caos es poco. Y nadie, NADIE, lleva casco. Los bebés van en las motos como si nada, ayer vimos a una madre con sus tres niños en la moto, con una mano conducía, con la otra sujetaba a un bebé de entre 6 meses y un año y detrás de ella se agarraban como podían dos niños de 4 - 6 años. Alucinante. Tampoco hay aceras, ni siquiera en Siem Reap que es un pueblo grande. El primer día quisimos ir dando un paseo del primer hotel al centro, que estaba a 15 minutos a pie, nos dijeron que mejor tuktuk y pensamos que qué vagos, pero no es eso, es que no puedes caminar tranquilamente por la calle porque no hay aceras!!! Nadie va andando, todos en moto o tuktuk... No temen al peligro, hoy mismo estamos viendo a unos obreros construyendo un hotel de lujo en el pueblo y ahí están sin ningún tipo de protección subidos a unos andamios HECHOS CON BAMBÚ y atados con cuerdas, tal cual....
Y luego está el tema gasolina... cuando vas por caminos de cabras o carreterillas entre pueblos hay cada dos por tres "gasolineras", que son unos expositores con botellas de plástico o de whisky Johnny Walker rellenas de gasolina. Tú te paras ahí y sale la señora de turno en pijama y te rellena el depósito (yo también me he preguntado cómo es que eso no explota estando al sol y con calor que hace aquí...). Y es que aquí les encantan los pijamas. Mucha gente va en pijama o en zapatillas de estar en casa. Noé dice que quizás aquí no sean pijamas y se consideren ropa de calle, ni idea, pero en España son los típicos pijamas de botoncitos delante y dibujitos de colores. Bueno, pijamas de invierno, claro, que son manga larga y pantalón largo, pero bueno, es que esta gente se abriga mogollón. Yo no he pasado más calor jamás en mis 30 años de vida y ellos llevan doble capa, pantalón largo, pañuelito al cuello y calcetines... una cosa loca.
Por otro lado me llama mucho la atención que vemos mucho perro pero apenas un solo gato. Sólo hemos visto 3 gatos en todos estos días, pero en cambio podemos haber visto 500 perros. Mi teoría es que la carne de cocodrilo que ponen en las barbacoas camboyanas tiene más bien poquito de cocodrilo y mucho de minino.... más que nada porque yo no tenía idea de que hubiera tanto cocodrilo en este país la verdad. Ayer la probamos y es una carne como de pollo duro y fibroso, sinceramente estoy convencida de que era gato... También lo creo porque aquí la comida es carisima. Pensamos que es porque no tienen apenas nada de producción propia más allá del arroz, las vacas y gallinas que tienen en sus casas (viviendo con ellos, literalmente) y las 4 verduras que cultivan. Así que si comer cualquier cosa es carisimo, ¿Cómo van a ponernos algo tan exótico como cocodrilo? GATO. Más claro el agua. También hemos visto sitios que anuncian barbacoas con carne de avestruz, ya ves tú, avestruz, ya te digo yo que es gato.
En todas partes tienen un altarcito, en las gasolineras, en los restaurantes, en los hoteles, en el supermercado y por supuesto en cada casa. Y ahí le ponen la comida a Buda, un platito con un croissant y un café para el desayuno, un plato de noodles para la cena... el del sitio donde cenamos ayer se llevaba la palma de hortera con neones de colores entorno a Buda... mortal!
Seguimos actualizando el blog mientras esperamos en Bangkok a que salga nuestro autobús a Koh Tao:
Hemos notado, como ya decía más arriba que aquí todos los articulos de consumo y alimentos son mucho más caros que en Tailandia. Por ejemplo un plato de comida en un puestecillo callejero en Tailandia está en torno a 1€, aquí el mismo plato ronda los 3-4€. Comprar una bolsa de anacardos en Tailandia serían unos 0,25€ y aquí 3€. El repelente de mosquitos, tomarte una cerveza, todo es carisimo para el nivel de vida que hay aquí. Entramos en un supermercado tipo Carrefour camboyano para ver precios y alucinamos, la mayoría de las cosas son más caras que en España. Suponemos que es eso, una mezcla de que todo es importado y que al ser el dólar la moneda más utilizada todo se encarece. Ellos comen su arroz, las verduras de su vecina, los pollos que tienen en su terreno debajo de la casa y la leche de la vaca, nada más. Todo lo demás es un lujo al alcance de muy pocos. En cambio el precio de los servicios es similar al tailandés y mucho menor que en España. Por ejemplo una noche en un hotel de lujo sale por unos 60 euros. Un masaje relajante con aromaterapia en el hotel cuesta 15 euros y si quieres uno de pies en la calle unos 6 euros. Los taxis y tuktuks también son muy baratos.
Y hablando de hoteles, un párrafo aparte merece nuestro hotel, el Khmer Mansion. Hemos pasado dos noches en él (la primera como tuvieron el problema de overbooking nos derivaron al Lynnaya, de super lujo) y nos vamos como si dejáramos aquí a nuestra familia camboyana. Nos han tratado como a reyes, siempre con una sonrisa, intentando que nos sintieramos lo más cómodos posible. Creemos que se sentían mal por lo del overbooking aunque les dijimos varias veces que no pasaba nada, que habíamos estado fenomenal en el otro hotel. Sam, el jefe de recepción, estaba siempre pendiente de todo. Ya nos reíamos porque cada vez que volvíamos al hotel después de un paseo o ir a cenar el hombre de seguridad que tenían en la puerta avisaba por el walkie talkie a recepción de que llegábamos y salían todos a recibirnos, desde los camareros del bar/restaurante hasta los recepcionistas. Uno nos traía unas toallitas frías para que nos refrescaramos, otro una bandeja con dos copitas de agua helada, otros nos saludaban y nos preguntaban qué habíamos hecho y si nos había gustado... todo con sonrisas de oreja a oreja y una amabilidad que no habíamos experimentado hasta ahora en ningún hotel del mundo. Una vez casi conseguimos esquivarlos y como no les dio tiempo a preparar todo el ritual nos pidieron que nos sentaramos en la recepción un minuto hasta que trajeron las toallitas y las copas de agua!!! Además es increíble, les comenté de pasada que me había picado un mosquito y nos dejaron en la habitación un bote de repelente super bueno resistente al sudor, les preguntas dónde coger un taxi para ir a cenar a Meng BBQ y al día siguiente todos sabían que habíamos ido y nos preguntaban UNO POR UNO si habíamos disfrutado de la cena. Estaban siempre en todo. Y no solo eso, si no que se notaba que no era solo porque son muy buenos profesionales, si no que se alegraban de verdad de vernos. Hoy antes de irnos nos han pedido si podíamos hacernos una foto con ellos y nos han regalado un pañuelo camboyano a cada uno para que nos acordemos de ellos. De verdad que lo haremos, yo me he ido con un nudo en la garganta mientras les decía adios desde el tuktuk, muy fuerte!
Es un país muy especial Camboya. Nos da pena porque no tienen mucho más que Angkor para explotar turísticamente hasta donde sabemos. La gente es encantadora pero no creemos que vayan a salir de ese estado de pobreza. Por otro lado nos tememos que convertirán todos los alrededores de Angkor en algo así como un Benidorm turístico, pues hemos visto muchiiisimos hoteles de lujo en construcción y cada vez todo se occidentaliza más... una pena porque seguro que hace 10 años era muchísimo más auténtico y dentro de 10 quedará poco de aquella esencia.
Me voy con pena por no haber vuelto a Angkor Wat, el primer templo que visitamos y el más especial para mí. Tuvimos el privilegio de verlo los primeros del día, de recorrerlo solos, tan solo con la compañía de un monje que rezaba en un altar y del señor que lo limpiaba. Eso hizo que fuera el momento más especial del día para mí y que me quedase con ganas de volver a sentirlo, pero por otro lado sabía que si regresaba a cualquier otra hora estaría abarrotado de turistas (lo habitual) y la magia se rompería. Así tenemos un motivo para volver algún día a Camboya...
Y ahora, a Koh Tao! Las playas de arena blanca y agua cristalina nos esperan después de una noche en el autobús VIP y una hora y media de ferry ;)
Qué cultura tan fascinante y que situación tan triste. Hoy al leerte he tenido sentimientos encontrados. Escribes tan bien que es como si viviéramos esos momentos! Un besito
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLo d comer gato seguro q no lo llevais bien...es como ser yn poco caníbal no???? Sobre todo en este blog.
ResponderEliminarChistes a parte m parece increíble como os trataron casi daria miedo....haber si son una secta o o algo raro no jijihiji ....enseguida os devolvian
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarLo d comer gato seguro q no lo llevais bien...es como ser yn poco caníbal no???? Sobre todo en este blog.
ResponderEliminarChistes a parte m parece increíble como os trataron casi daria miedo....haber si son una secta o o algo raro no jijihiji ....enseguida os devolvian
Lo d comer gato seguro q no lo llevais bien...es como ser yn poco caníbal no???? Sobre todo en este blog.
ResponderEliminarChistes a parte m parece increíble como os trataron casi daria miedo....haber si son una secta o o algo raro no jijihiji ....enseguida os devolvian
Jo.... esta entrada del blog ha sido intensa. Ha pasado de la descripcion a los sentimientos... precioso. Lo de la comida, es gato, claro q es gato. En España también. No subestimes el bambú. Esos andamios no se caen facilmente. Lo del personal del hotel aqui nos parece de secta, es cierto, porque no estamos acostumbrados a la amabilidad sincera y desinteresada. Me alegro de q la hayais vivido. Suele pasar q quien menos tiene, mejor te trata.
ResponderEliminar