Antes de empezar el resumen de nuestro día queremos confirmaros que estamos bien. Nos hemos enterado de la explosión de esta tarde en el centro de Bangkok a través de vuestros mensajes y luego de twitter y la prensa online. La casualidad ha querido que las cascadas que hemos visto esta mañana en Kanchanaburi tengan el nombre del mismo dios, Erawan, que el templo hindú que ha sido atacado pero nosotros estamos en otra zona.
Sexto día, es lunes y por una vez no me importa madrugar. Creo que han sido de los pocos lunes que me he despertado descansado y con una sonrisa (está claro que no tener que trabajar ayuda mucho).
Nuestro plan de hoy antes de volver a Bangkok es visitar el Parque Nacional de las cascadas de Erawan. Es una maravilla natural llena de vegetación selvática, cascadas, monos a los que no puedes alimentar (te dicen literalmente que son muy "monos" pero que no necesitan tus snacks ni tus bebidas) y peces que te hacen la pedicura gratis! Todo a una hora de Kanchanaburi y para ello Silvia había negociado un transporte exclusivo para nosotros solos todo el día. Lo que según ella era una furgoneta VIP resultó ser.... sí, otra vez un taxi pick-up maxi-tunning! Está claro que tiene que practicar más el tailandés ;) Ha estado un buen rato cabreada como podéis ver en la foto hasta que le ha pillado el gusto a disfrutar de los paisajes desde la camioneta.
Después de llegar y pagar la entrada para turistas, por supuesto más cara que para los locales, comenzamos la ruta entre bambús, lianas, monos y muchísima humedad para llegar a los 7 niveles de cascadas del parque. Cada nivel está más alto y con nuestra forma física de culturista jubilado sólo llegamos al quinto. Lo mejor, además del entorno fue la sesión de spa que podíamos hacer en cada nivel. Todas las cascadas están llenas de pececitos (bueno, algunos eran enormes) que se encargan de quitarte la piel muerta de tu cuerpo. Seguro que lo habéis visto en algún spa o en Callejeros Viajeros pero esto es en plan salvaje y gratis. Yo lo he probado un par de veces y es muy raro al principio y agradable después: notas los mordisquitos de los bichos y la sensación es de cosquilleo. El mal rollo llega cuando ves que les gusta demasiado tu pie y empiezan a venir demasiados y muy hambrientos. Silvia lo intentó pero los "pececitos" le daban un poco de miedo ... os enseñaré un vídeo a la vuelta para que lo entendáis :) en cambio ha disfrutado muchísimo persiguiendo mariposas, que las había a montones y a cuál más llamativa y original. También había lagartos del tamaño de un gato.
Después de la visita al parque y volver a Kanchanaburi para recoger las mochilas del hotel, nos fuimos a la estación de bus a coger una mini-van de vuelta a Bangkok. El plan original era hacerlo en tren pero tardaba demasiado así que pensamos que era una buena idea probar otro medio de transporte y... bueno como todo aquí es especialito. La mini-van es una cutre furgoneta adaptada para llevar 15 pasajeros y el conductor en la que es mejor que no te toque un asiento de atrás para no ir enlatado. ¿A qué no adivináis en qué parte fuimos? ;) Silvia decía que parecía un transporte de refugiados pero a pesar de todo a las 4 de la tarde habíamos llegado a la puerta del hotel y podíamos disfrutar del resto del día.
El hotel que hemos elegido para esta noche está en Khao San road, calle mítica de mochileros y bohemios que ha salido en mil libros y películas donde los turistas buscan su experiencia al estilo la Ibiza hippy o los San Fermines de Hemingway. Pero la realidad es que esto se ha convertido en una especie de Benidorm + Mallorca + todo a cien de los chinos condensado en una calle: hay tipos que ofrecen hacerte un traje a medida en 24 horas, vendedores de pulseritas y mierdas varias, falsos tatuadores y relaciones públicas de bares donde puedes beber tranquilo porque no importa tu edad (literal, "no need to show your ID"). Creo que la parte bohemia de esta calle murió hace mucho pero al menos me he divertido regateando con todo el mundo. Consejo si venís: las cosas que tienen el precio marcado no son negociables, el resto sí y siempre entran en el juego del regateo :)
Nos ha dado tiempo a dar un paseo por la zona, darnos un baño en la piscina de la azotea viendo la puesta de sol y arreglarnos un poco para ir a cenar.
Después de cenar y enterarnos del atentado hemos vuelto al hotel para descansar y preparnos para mañana. Destino: Camboya y los templos de Angkor.
Mañana más!
Esos peces estan demasiado gordos para solo comer "pieles muertas". Vamos que estan mas gordos q los del Retiro.
ResponderEliminarY hoy mas que nunca, un placer leeros.
Cuidaos
Preciosa puesta de sol y feliz de que mañana estéis en Camboya. Un beso
ResponderEliminarPreciosas fotos como siempre.
ResponderEliminarLo q m tiene asombrada es la boca.q.abre Noe en casi todas las fotos....es el clima la fauna se fuma algo jajajaj ya m contara
Preciosas fotos como siempre.
ResponderEliminarLo q m tiene asombrada es la boca.q.abre Noe en casi todas las fotos....es el clima la fauna se fuma algo jajajaj ya m contara
Preciosas fotos como siempre.
ResponderEliminarLo q m tiene asombrada es la boca.q.abre Noe en casi todas las fotos....es el clima la fauna se fuma algo jajajaj ya m contara
Me encantan las fotos ya beo que lo pasais bien tener cuidado y disfrutar por los templos no parat demasiado por si las moscas de los atentados un beso.
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