Octavo día en el sudeste asiático y primer madrugón de verdad. Apenas hemos podido disfrutar de nuestro bungalow premium de cortesía porque nos hemos levantado a las 4:30 de la mañana!!!!! Habíamos quedado con Bunrat, nuestro conductor particular de tuk-tuk los próximos dos días, a las 5 de la mañana para ir a ver el amanecer en Angkor Wat. Así que con nuestras cajas de bambú con el desayuno dentro y mucho sueño empezamos el recorrido de los templos.
Primera parada: Angkor Wat. Como buenos guiris fuimos a ver el amanecer en este impresionante entorno quizá el más conocido por su belleza y por aparecer en la bandera del país. Las fotos hablan por sí solas de modo que no os a contar mucho más más, simplemente miradlas e imaginad que estáis allí ese momento.
El lugar, como ya nos habían advertido, estaba repleto de hordas de turistas pero como nosotros ya habíamos visitado el templo ayer, aprovechamos para irnos al siguiente y sacarles un poco de ventaja :)
Segunda parada: Ta Prohm. El calor ya se enpezaba a sentir un poco más pero era soportable cuando llegamos a este templo semi-engullido por la selva. La sensación al verlo creo que es similar a la de descubrir un monumento perdido en medio de una jungla: piedras caídas junto a impresionantes edificios en los que se mezclan columnas, arboles gigantescos y hiedras estranguladoras en los que no sabes qué parte es templo y cuál es jungla. Mucha gente conocerá este sitio sin saberlo por ser uno de los escenarios donde se rodó "Tomb Raider" con Angelina Jolie. Tuvimos mucha suerte de estar practicamente solos durante nuestra visita y poder disfrutar del sitio y sacar unas fotos espectaculares que aún no os podemos enseñar. Personalmente ha sido el templo que más me ha gustado junto con Angkor Wat.
Tercera parada: Bayon. El calor ya empieza a ser insoportable. Nuestro conductor Bunrat nos da botellas de agua sin parar y se parte cuando le preguntamos que por qué el no suda. Seguro que tienen algún truco que no quieren compartir... Se ha pasado el día con una camisa azul de manga larga y un pañuelo en el cuello y no ha sudado ni una gota...
Este templo forma parte de Angkor Tohm, que es el mayor complejo de Angkor, y es conocido por sus cúpulas con caras sonrientes. En cada una de ellas hay 4 caras gigantescas (una por lado) que se suponen representan a Jayavarman VII, rey de la época que como todos quería dejar su huella. Los grupos de turistas japoneses y coreanos empiezan a aparecer por todos lados. Son muy ruidosos y pesados con las fotos (se las hacen todos, en todos lados, con todas las posturas horteras imaginables) El calor sigue subiendo y parece que estamos en una parilla de modo que decidimos pasar al siguiente templo del complejo.
Cuarta parada: Phimeanakas. También llamada la pirámide escalonada. Como Bayon, forma parte del complejo de Angkor Tohm y recuerda mucho a las pirámides mayas. Seguro que en Cuarto Milenio han hablado de este tema alguna vez ;) Es un templo pequeño pero tiene su encanto por lo original que es y lo mejor de todo fue que no había absolutamente nadie alrededor.
Quinta parada: terraza de los elefantes y terraza del rey leproso. Acabamos la visita de Angkor Tohm viendo las terrazas exteriores con unos grabados de piedra espectaculares de elefantes en el primer caso y de apsaras (bailarinas), criaturas marinas, reyes y soldados en el segundo. Las fotos que os hemos puesto son de una parte oculta de esta terraza tras otro muro que ha permitido conservar las figuras mucho mejor que en el resto de la zona.
Agotados y con un calor y humedad asfixiante (y aún no eran ni las 11 de la mañana) volvimos a Siam Reap para comer, descansar y ver por fin nuestro hotel! La verdad es que seguimos sin acostumbrarnos al exceso de atención camboyano: todos los empleados del hotel nos saludan efusivamente, desde el hombre de seguridad hasta el barman de la piscina. Aún están preocupados por compensarnos por el problema de ayer, tanto que teníamos una sorpresa al llegar a la habitación. No os cuento más, sólo mirad la foto y no os paséis con los comentarios ;) Cada vez que entramos al hotel vienen todos a saludarnos, preguntarnos qué tal ha ido el paseo, traernos agua fría y toallitas refrescantes...
Después comer y descansar fuimos a ver el último templo del día: Banteay Srei también conocido como el templo de las mujeres. Está situado a 37 km al norte del resto de templos del conjunto de Angkor. En un templo que parece construido a escala, todo es más pequeño, pero que conserva de lejos las mejores estatuas y figuras de todos. Fue una visita corta, parecía que literalmente estabamos dentro de una de las típicas barbacoas camboyanas que aún no hemos podido probar, el calor nos asfixiaba. De modo que vuelta a Siem Reap para buscar una lavandería y darnos un baño en la piscina. Cerca del hotel hay un par de lavanderías y aunque a simple vista parecían igual de cutres nos hemos decidido por la que se anuncia diciendo que lavan con agua limpia, qué remedio, teníamos nada más y nada menos que 4 kilos de ropa sucia! El tema del baño en la piscina fue un poco más complicado: justo cuando estabamos preparados comenzó una tormenta de las típicas por aquí con rayos, truenos y chaparrones que van y vienen. Nada de pisci hoy por este clima loco. Al menos Silvia ha disfrutado mucho de la tormenta.
Mañana empezamos temprano la jornada, aunque no tanto como hoy. El destino es un templo muy muy especial cerca de las montañas.
Vaya madrugones y menudo calor! Pero por la fotos merece la pena. Seguid disfrutando de vuestro viaje
ResponderEliminarVaya madrugones y menudo calor! Pero por la fotos merece la pena. Seguid disfrutando de vuestro viaje
ResponderEliminarEspectacular
ResponderEliminarLas fotos de los templos son impresionantes, asi que estar alli ha tenido que ser maravilloso. Me ha gustado especialmente la foto de Silvia rodeada de pedruscos y la de Noe entrando al templo solito. Aún sigo enfadada x no haberme invitado a vuestra boda, pero bueno...
ResponderEliminarPor cierto, yo tb hubiese elegido la lavanderia con agua limpia, jajajaajjajajajajjajaja. Alucinante!!!!
ResponderEliminar